04.01.2008
APATIA O NEGACION DEL FUTURO
¿Nos importa nuestro futuro político?
Podría pensarse que es muy estúpido preguntarse esto. Los jóvenes Ecuatorianos evitan hablar de política, entiéndase jóvenes por quienes comprenden una edad entre 18 y 25 años.
Todo comienza con una mediocre educación, independientemente de recibirla del estado o de pagar por ella, es el mismo nivel insignificante, que ha hecho que la educación media solo sea vista como el paso previo para le educación superior, si se tiene la fortuna (literalmente) de poder acceder a ella, que del mismo modo, apesta a conformismo y apatía. Se vende muy bien la idea de que la educación abre puertas, lastimosamente los únicos que se benefician son las instituciones de “enseñanza”; pero cuando terminan sus carreras y salen al mundo real, los recién graduados, se estampan con la absurda realidad de que sus cartones no le sirven sino al dos o tres por ciento de ellos, que logran conseguir un buen trabajo. La calidad individual (personal) se extravía entre miles que harían el doble que uno, esperando la mitad.
Cien años después entendemos porqué los demoníacos liberales, lucharon a capa y espada por “universalizar” la educación en el Ecuador. Por hacer que lo poco bueno que siempre hay, se diluya en una masa amorfa y carente de verdaderos ideales.
Todo se complementa con una “realidad” nacional, en donde el ser joven no se interpreta como la parte de la vida, en donde la fuerza de los ideales, los pueda llevar a conquistar el mundo; sino como una simple mano de obra, porque a pesar de lo que se diga, el joven ecuatoriano promedio, no pasa de obrero con diferente rango y uniforme.
¿Vale la pena haber estudiado, si alguien que no lo hizo; gana igual o más?
¿Vale más el estar bien “codeado” y tener contactos, que el mérito y capacidades personales?
¿Vale la pena gastar verdaderas fortunas en una educación por demás mediocre, a pesar de los esfuerzos que uno haga?
¿Vale la pena sacrificar nuestros sueños por simple vanidad?
Pero estas preguntas solo nos engañan, a pesar de que todos nos las hagamos a diario, no responden lo importante: ¿Por qué no hay oportunidades? ¿Quiénes nos las quitaron? Y por sobretodo ¿Qué podemos hacer al respecto?
Es obvio, que al asfixiante sistema, le conviene tener una masa trabajadora que haga girar sus maléficos engranajes, y es por eso que no permite el surgimiento masivo de sus miembros. Pero la culpa no solo la tiene aquel monstruo establecido, con sus reglas, acólitos y beneficiarios; llamado $I$TEMA, echarle toda la culpa sería continuar con la costumbre.
La culpa es de una juventud carente de buena formación, desesperada por cumplir falsos ideales de “éxito”, exasperada por hacer las cosas sin ver hacia donde llegan, locos por llegar a ser la fantasía alegre, que les vendieron desde pequeños: por llegar a ser algo que no tienen idea de que es.
Es obvio que la concepción de éxito varía de persona a persona, pero, como concebir un “éxito” a nivel País, o lo que se suele denominar “desarrollo”, si todos estos criterios solo se basan en las dos virulentas doctrinas básicas que siguen dominando al mundo?
Este absurdo materialismo, de derechas o de izquierdas, sigue ahorcando el delicado cuello de los jóvenes, que sin darse cuenta, al igual que nuestros padres, llegan a viejos, tal vez teniendo algo, pero siempre preguntándose: ¿Por qué siento como que no tengo nada?
El Despertar Político de la juventud actual, debe nacer de si misma. Debe venir de una actitud repulsiva ANTE TODO EL PASADO, porque entiende que este es la prueba decadente de su fracaso. Las honrosas excepciones solo confirman la regla. Partir de cero sin escuchar a nadie y empezar a parir hijos (políticos) propios! Esa es la consigna!
NI LA DEMOCRACIA, NI EL CAPITALISMO, NI EL COMUNISMO, NI LA ANARQUÍA, ni ninguna tendencia o ideología política ha nacido en esta tierra y ESA ES LA RAZÓN DE PORQUÉ SEGUIMOS IGUAL!
A pesar de que se nos engañó a lo largo de la historia, con que nuestras constituciones se amoldaban a un contexto y un tiempo, solo beneficiaron a aquellos “camaleones” que saben cambiar de camiseta y máscara de acuerdo al momento. Pero siempre han estado y estarán en el poder hasta que la juventud tome al toro por los cuernos, reniegue de todo lo pasado y haga algo que nazca de si misma! Entendiendo que el mal camino, por el cual fue guiada, debe morir, así como los malolientes representantes que nuestra historia tiene.
Los jóvenes siempre representarán, la idea de un POTENCIAL cambio, porque eso es la juventud!
FELO